La frialdad con que enfrenta Mariano Rivera cada una de sus oportunidades de salvamento ha sido la tónica de su carrera, que le ha servido para ser el mejor cerrador por 17 temporadas en las Grandes Ligas.
Un ejemplo de ello se vivió el 13 de septiembre de 2011, tras llegar al rescate 600 de su carrera (segundo jugador en llegar a esta cantidad), no mostró asombro, ningún sentimiento ni cambio de comportamiento.
"Se siente muy bien; es un gran número", dijo Rivera en una entrevista a MLB.com. "Pero el 602 es lo más grande. Le doy gracias a Dios por ese momento. Mi esposa, mis hijos, mis compañeros y toda la organización; a todos esos grandes fanáticos que me dan el apoyo y la oportunidad de hacer mi trabajo".
"El 600 es nada comparado con el título de la serie mundial", señaló Rivera.
Mariano se prepara ahora para superar a Trevor Hoffman (601) en el departamento de salvamentos, y consolidarse como el mejor cerrador de todos los tiempos. "Fue grandioso verlos a todos acercarse al montículo”, finalizó “Mo”.