Pese a tener un mayor número de carreras permitidas esta temporada, el cerrador panameño Mariano Rivera conservó su buen rendimiento desde que tiene la responsabilidad de ser el taponero oficial de los Yanquis de Nueva York.
El pasado fin de semana los actuales campeones de las Grandes Ligas, terminaron con una racha de siete derrotas seguidas con dos sendas victorias sobre los Tigres de Detroit, en las cuales Rivera participó preservando el triunfo y conseguir los salvamentos 35 y 36 del año.
COMPARACIONES
Ante la salida de John Wetteland, en 1997, Mariano Rivera asumió la tarea de conservar los partidos y ese año fue uno de los mejores que tuvo, sorprendiendo a propios y extraños, además de demostrar que Joe Torre y los Yanquis no se equivocaron en darles esta misión.
En la temporada del 97 cosechó 43 salvados en 52 oportunidades, su marca en ganados y perdidos fue de 6-4; 1.88 fue su efectividad a razón de 17 carreras asimiladas, 15 limpias, en 71.2 entradas lanzadas, toleró 65 imparables, boleó 20 y ponchó a 68. Todo esto en 66 partidos.
Rivera se quedó a tres partidos de empatar a Dave Riguetti como los mejores cerradores de la organización con 46 salvamentos.
Esta actuación le sirvió para ganarle el arbitraje salarial a los Yanquis y cobrar 4.2 millones de dólares. Aunque los abogados del club argumentaron que debía ser menos por el cuadrangular que le dio Sandy Alomar, cuando los Indios eliminaron a los Yanquis en "playoffs".
Al año siguiente los números bajaron, pero la efectividad estuvo casi igual.
Lanzó en 54 partidos donde pudo rescatar 36 en 41 oportunidades, los episodios lanzados alcanzaron 61.1, permitiendo 48 imparables, 13 carreras, todas limpias para una efectividad de 1.91. Además dio 17 pasa pases gratis a la inicial y 36 ponches.
Sin duda alguna la mejor campaña fue la de 1999; mejor cerrador en ambas ligas con 45, Jugador Más Valioso de la Serie Mundial, además de no permitir carreras limpias desde julio.
Una vez más se quedó cortó para igualar a Riguetti, algo que era de segundo orden, tras los otros logros.
El año pasado trabajó en 69.0 capítulos en los cuales asimiló 15 carreras, 14 limpias con promedio de 1.83, 43 imparables, dio 18 boletos gratis a la inicial y recetó 52 "chocolates". Su foja de victorias y derrotas fue de 4-3 y vio acción en 66 partidos.
Tras la conquista de otro anillo, que lo acredita como campeón en las mayores, Mariano Rivera tenía otro episodio para lanzar, ante los dueños de los Yanquis por el salario de la presente campaña.
Una tercera persona (árbitro) definió las diferencias económicas entre ambas partes, pero en esta ocasión le tocó perder al panameño que tuvo que aceptar 7.5 millones, a pesar de pedir dos millones más. Además de rechazar una oferta de 36 millones por varios años.
Este año los números de Rivera, además de lo que se ha visto por las cadenas de televisión que transmiten los partidos, inclinan a decir que le han pegado con más facilidad.
Ha salido al montículo en 64 partidos con una marca de 7-4 y efectividad de 2.93 lo cual es producto de 25 carreras permitidas, 24 limpias en 73. 2 entradas.
Ha boleado a 25 contrarios y retirado por la ruta del ponche a otros 56.
Faltan pocos días para que terminen la ronda regular y esperar cuáles serán sus números en la post temporada para esperar si los Yanquis querrán pagarle lo que solicite en virtud que será agente libre.