Al mal tiempo buena cara; no hay mal que por bien no venga, son dos refranes, que al parecer está poniendo en práctica Mariano Rivera, cerrador estelar de los Yanquis de Nueva York, luego de perder el arbitraje salarial el pasado sábado.
En declaraciones aparecidas en el diario Nuevo Herald de Miami, el mejor cerrador de las Grandes Ligas en 1999, dio muestras que no le preocupa en lo más mínimo la decisión del juez y que saldrá al montículo a realizar su trabajo como de costumbre.
Los Yanquis tomaron revancha este año y le pagarán a Rivera 7.25 millones de dólares, aunque el lanzador junto con sus abogados había solicitado 9.25 millones.
"Parece como si alguien se hubiese muerto aquí", bromeó Rivera luego de conocer la decisión.
"No estoy molesto... es muy buen dinero", agregó. "Estoy contento de estar aquí y que todo haya terminado. Ahora sólo me concentraré en lo que tengo que hacer este año".
Son partes de las palabras del panameño, que fueron publicadas por el rotativo de Miami.
El año pasado Mariano Rivera le ganó el arbitraje a los directivos de los Yanquis y cobró por la pasada temporada 4.25 millones de dólares, pero en esta ocasión le tocó perder.
Pero sin duda alguna el cerrador de los Yanquis se convirtió en el pelotero que más cobrará tras una decisión arbitral. La marca anterior era de 5.3 millones de dólares de Jack McDowell con los Medias Blancas de Chicago en 1994.
"No estoy complacido o disgustado con nadie", señaló el propietario de los Yankees, George Steinbrenner, sobre el triunfo en arbitraje. "Ellos (los
funcionarios del equipo) sintieron que éste era un caso que querían tomar, y lo tomaron".
"Sólo vine acá para decirle (a Rivera) que mantuviera su mente en el juego y que estaríamos apoyándolo si él ganaba", agregó Steinbrenner. "El estará bien. Es mi amigo. Así será".
Los árbitros Howard Block, Elisabeth Neumeier y Alan Symonette tomaron su decisión el sábado, dos días después de escuchar el caso en Tampa, Florida.
Para algunos la pérdida fue sorpresa porque con números inferiores Rivera le ganó el juicio en 1999.
Para el 2000 sus números eran un argumento impresionante; foja en ganados y perdidos de 4-3, 45 juegos salvados y no permitió una carrera en sus últimas 28 apariciones en la loma de los sustos, en la serie regular.
Otro punto a favor era haber sido elegido el Jugador Más Valioso de la pasada Serie Mundial cuando los Yanquis barrieron a los Bravos de Atlanta.
Semanas atrás se habló de un posible contrato por varios años, específicamente por cuatro.
Para esa negociación Rivera pedía 40 millones de dólares por las cuatro temporadas, sin embargo, los Yanquis estaban dispuestos a pagarle 36 millones.
No llegaron a un entendimiento, ni por un año, ni por el multianual, por lo que se tuvieron que ir al arbitraje.
En varias ocasiones el taponero dijo que deseaba, a todo costo, no ir al arbitraje, pero fue algo inevitable al no ceder ninguna de las partes.