El cerrador panameño Mariano Rivera recibió una ovación de héroe la noche del pasado jueves, en el estadio nacional Rod Carew, donde hizo el lanzamiento de honor del juego inaugural de la Eliminatoria del III Clásico Mundial de Béisbol.
Rivera subió a la lomita del estadio nacional Rod Carew a las 8:00 p.m. ante los aplausos, gritos y silbidos de los miles de aficionados que acudieron al coliseo de Mocambo.
El líder de salvamentos de todos los tiempos en las Grandes Ligas, con 608 rescates, manifestó que sentía lástima al tener que hacer el primer envío y no el último, para referirse a que le hubiese gustado vestir el uniforme de Panamá con esta selección.
Rivera todavía continúa con la recuperación de su rodilla derecha, tras sufrir el pasado mayo una rotura de ligamentos cruzados.