Mariano Rivera termina esta campaña con dolores en su hombro derecho y está a la espera de la evaluación que le harán los médicos de los Yanquis de Nueva York, para conocer si se somete a una operación o no, de cara a la campaña del 2009.
En una extensa entrevista en "Deportivamente" de Omega Stereo, Mariano reconoció que ha tirado una gran parte de la campaña que está por concluir con dolores en su hombro, los cuales lo han alejado del diamante desde el domingo, cuando cerró las puertas en el último encuentro realizado en el Yankee Stadium de Nueva York.
El relevista resaltó que esta dolencia pone en entredicho su participación con Panamá en el próximo Clásico Mundial de Béisbol, para lo cual no ha confirmado ni negado su asistencia con la novena nacional.
Mariano fue uno de los ausentes por Panamá en el pasado Clásico, cuando en una visita que hizo el mandatario norteamericano George Bush a Panamá, dijo que "todo dependía del equipo que llevará Panamá para ir al evento".
Ahora la realidad es otra, ya que Rivera reveló que todo dependerá de lo que digan los médicos del equipo, ya que en lo personal quiere estar "completamente sano para la próxima campaña".
Pese a la dolencia, Rivera manifestó que de tener la posibilidad de volver a lanzar en esta campaña, lo haría el próximo domingo, siempre y cuando su compañero Mike Mussina esté en condiciones de ganar su partido número 20 de la campaña.
En otro aspecto, Rivera resaltó que el fracaso de los Yanquis en esta campaña se debió más que nada a la serie de lesiones que afectaron a grandes figuras del equipo, entre ellos al diestro Ching Ming Wang, quien consideró el panameño, de no haberse lesionado, "hubiera ganado al menos 10 partidos más".
Rivera reconoció que hay que buscar brazos jóvenes y fuertes para la próxima campaña.