El ex capitán del equipo europeo para la Copa Ryder de 1999, el inglés Mark James, expresó ayer su temor a que se repitan, desde el próximo viernes en Bloomfield (Michigan), los altercados que marcaron el desenlace de Brookline"99.
La Copa Ryder regresa a los Estados Unidos y James ha sido una de las voces más autorizadas que ha alertado de una posible repetición de las escenas de Brookline.
En aquella edición, un público enardecido desató sus emociones en el momento clave ("green" del 17) del partido de individuales entre Justin Leonard y José María Olazábal. El choque se decantó por el estadounidense y proporcionó el triunfo al equipo anfitrión (14-13).
"No creo que hayan aprendido la lección, por lo que me preocupa lo que pueda suceder", comentó James. "Si Europa comienza ganando, entonces la muchedumbre querrá ayudar a su equipo, y de cualquier modo, a dar un giro al resultado", indicó.
No obstante, el director de la competición, Andy Odenbach, asegura que se han incrementado las medidas de seguridad en ese sentido.
Según Odenbach, la organización aumentará el número de oficiales para identificar a aquellos que sobrepasen los límites de la cortesía, en un deporte en el que tradicionalmente se respetan de un modo tácito las reglas de deportividad y etiqueta.
La ceremonia de apertura de la Copa Ryder, durará dos horas aproximadamente.