Dee Gordon conectó un jonrón en el primer turno de los Marlins desde el fallecimiento de José Fernández, y Miami rindió un emotivo homenaje a su lanzador fallecido la víspera, al doblegar el lunes 7-3 a los Mets de Nueva York.
Los Marlins, que vistieron jerseys negros con el apellido Fernández y el número 16, totalizaron 14 hits durante un encuentro en que las ovaciones del público se combinaron con lágrimas. Fue el primer juego de Miami desde que el cubano Fernández murió el domingo, en un accidente de lancha.

Adam Conley lanzó tres innings sin aceptar carrera, como reemplazo de Fernández, quien estaba programado para abrir este encuentro. Hubiera sido su última apertura del año.
El ambiente en el Marlins Park, unas tres horas antes del primer lanzamiento, era propio de un funeral. Los peloteros realizaron sus estiramientos en medio de un silencio que impresionaba.
Pero alguien encendió el sistema de sonido, y comenzaron a sonar las notas de un reguetón por todo el parque. Fue como si hubiera comenzado un esfuerzo sobrehumano para que los Marlins y el béisbol volvieran a la normalidad, aún sin Fernández.

Se canceló una carrera de animales prevista para después del quinto inning, lo mismo que otros divertimentos contemplados durante el juego. La mayoría de los bateadores de los Marlins solicitó que no se interpretara en los altavoces la música habitual que acompaña su llegada a la caja de bateo.