Cuando el partido parecía destinado a finalizar con un empate sin goles, para la desgracia de la inmensa mayoría de los 24.500 espectadores que presenciaron el encuentro, para los "Gunners" del francés Arsène Wenger anotó el delantero Aaron Ramsey, que pocos minutos antes había entrado en lugar del ruso Andrey Arshavin.
Didier Deschamps, entrenador del Marsella, no pudo esconder su desilusión.
"Fue una gran decepción perder este partido en ese momento. Tuvimos una señal de alerta dos minutos antes con (el holandés Robin) Van Persie. Ganar un punto hubiera sido un buen resultado, además no me olvido de que hubo un penal flagrante en el primer tiempo que el árbitro no vio... En el segundo tiempo, ellos controlaron un poco más", destacó.
Ahora, los ingleses se pusieron con 7 puntos uno arriba de los franceses, mientras que el Olympiacos El Pireo, que se impuso 3-1 al campeón alemán, Borussia Dortmund, está tercero con 3 unidades, dejando últimos a los germanos con solamente una.