Hace unos años, Ramón Martínez era el brazo dorado de la rotación de los Dodgers y su hermano Pedro Martínez era un delgado lanzador al que pocos conocían.
A los 33 años y con 12 temporadas en las Grandes Ligas, Ramón intenta ahora mostrar a los Dodgers que su brazo aún tiene potencial y que podría encargarse del quinto puesto en la rotación del equipo de sus amores en la temporada de las Grandes Ligas del 2001.