El seleccionador de Paraguay, Gerardo Martino, cree que su equipo puso hoy "más corazón que juego" en su partido de octavos de final ante Japón, al que eliminó en la tanda de penaltis después de empatar a cero durante los 120 minutos de tiempo reglamentario.
Martino ha apuntado que "a veces alcanza con el corazón" para vencer en un duelo como el de hoy, pero ¡que "indudablemente se necesita más juego que corazón" para doblegar a la mayoría de los adversarios.
El técnico argentino ha explicado que el duelo ante el conjunto nipón fue "muy cerrado", pero que Paraguay "hizo un poco más" para ganar. Luego, "la suerte de los penales" hizo el resto.
Aunque el combinado sudamericano no gozó de muchas ocasiones, Martino no ha querido cargar las tintas contra sus delanteros, "porque para que ellos tengan opciones, sería mucho mejor que la pelota les llegara de una forma de un poco más ventajosa".
La "tensión y la angustia del partido", según ha argumentado, ha impedido ver un Paraguay más entonado y "asumiendo más riesgos", pero también ha querido valorar el esfuerzo que hicieron sus jugadores, "que fue extraordinario".
En cualquier caso, Paraguay ha hecho hoy historia al clasificarse por primera vez para los cuartos de final de un Mundial. Qué tiene esta selección que no tuvieran otras? "Que no es lo mismo enfrentar a Francia en el 98, a Alemania en el 2002, que ahora a Japón, con todos los respetos", ha contestado con modestia.
El preparador argentino también ha restado importancia a lo que hoy ha conseguido: "No le quitamos valor a estar entre los ocho mejores de la Copa del Mundo, pero todavía no me animaría a decir que éste ha sido mi logro más importante".
Ahora, Paraguay se enfrentará en cuartos al vencedor del España-Portugal, y Gerardo Martino espera encontrarse con un encuentro distinto al que hoy disputó su equipo frente al combinado nipón.
"No son rivales más cómodos, por la enorme calidad de los jugadores que ambos poseen, pero son equipos que, además de jugar muy bien, también te dejan más espacios", ha concluido.