Pese a que Pandeportes anunció que se iniciaron los trabajos de mantenimiento, la realidad es que el césped del Estadio Rommel Fernández deja mucho que decir en estos momentos.
Hacer que el mejor estadio de Panamá vuelva a tener una grama en adecuadas condiciones no será nada fácil.
Ya no se puede hablar de huecos, sino de cráteres, los cuales se extienden por algunos sectores del verde del coliseo.
No gusta a nadie
La Fepafut y su presidente, Ariel Alvarado, mostraron su malestar por el mal estado del terreno de la casa del balompié nacional. El jerarca de la Federación manifestó el pasado viernes: "La Sub-21 no entrenará más en ese estadio, pues, en estos momentos, el campo no reúne las condiciones".
Sumado a esto, algunos jugadores de la Selección Sub-21, quienes desde el lunes volvieron a hacer sus labores en el engramado del Rommel, (debieron hacerlo por obligación, ya que el próximo mes jugarán los Juegos Centroamericanos y del Caribe, los cuales se llevarán a cabo en Puerto Rico, en campos de grama natural) han quedado atónitos ante la cantidad de orificios que tiene el recinto, llegando a decir que "en cualquier momento podría haber un lesionado".
10 Deportivo hizo un sondeo a más de 10 jugadores del seleccionado de menores de 21 años y estos coincidieron en que el verde está en un gran peligro.
Yairo Yau, volante del Alianza, afirmó que el césped tiene muchos huecos y baches, lo cual es peligroso para la realización del fútbol. "Debemos tener cuidado con la casa de nuestro fútbol", agregó.
Habla Dely Valdés
Jorge Dely Valdés, técnico de la Sub-21, está consciente de que el engramado, del que debe ser el mejor estadio de balompié de toda Centroamérica, no se encuentra en las mejores condiciones.
Por eso, el estratega hizo un llamado a los encargados: "El campo está alto. Hay que prestarle un poco de atención", admitió.
Iniciaron mantenimiento
Cuadrillas de mantenimiento del Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes), iniciaron el lunes la recuperación de la grama del Estadio Rommel Fernández, que ha sido afectado por una pimientilla o hierba mala que venía creciendo a la par del nuevo césped.
Un personal especializado evalúo la situación, y se determinó primero sacar a mano toda la ‘pimientilla’, para después regar una arena de río y finalmente instalar el nuevo césped.