Al menos 33 aficionados que presenciaban una carrera de la NASCAR resultaron heridos el sábado en el circuito de Daytona, cuando varios carros chocaron en la última vuelta y uno voló hasta la cerca de contención, lanzando varios pedazos grandes, incluido un neumático, hacia las tribunas.
En la colisión que ocurrió cuando los competidores se acercaban a la meta, el bólido del novato Kyle Larson salió disparado hacia la reja que separa la pista de los asientos.

Varias piezas grandes del vehículo de Larson cayeron en las gradas. Uno de sus neumáticos con una parte de la suspensión pasó, al parecer, por encima de la reja y cayó en asientos a la mitad de la sección inferior. El carro terminó con la parte delantera desprendida, y el motor que ardía quedó atorado en un hoyo en la reja.
Este accidente ocurrió un día antes del comienzo de la tradicional Daytona 500 que abre la temporada de la Copa Sprint.

Esta carrera la ganó ayer Jimmie Johnson, tras rebasar al campeón defensor de la NASCAR, Brad Keselowski, en el último tramo.


