La ola de frío que azota al Cono Sur de América desde la semana pasada causó ya más de 30 muertes en Argentina, Chile y Brasil, en tanto son cerca de 5,000 los damnificados por las tormentas de viento y lluvia en el sur de Chile.
En Argentina suman 15 los fallecimientos por hipotermia o intoxicación debido a la utilización de calefacción defectuosa; en Brasil hubo al menos 10 ahogados y electrocutados en medio de severos temporales; en Bolivia murieron ocho pasajeros de un vehículo estancado en un salar congelado.
Un indigente, José Beroiza, fue la nueva víctima de la devastadora corriente de frío en el sur argentino, cuando la precaria vivienda de madera de un amigo donde se refugiaba para protegerse de las temperaturas polares se prendió fuego y ahogó a su morador.
En tanto, decenas de personas continuaban ayer aisladas en distintos parajes de las provincias patagónicas de Chubut y Río Negro, a raíz de la gran acumulación de nieve, que egó a los 28 grados bajo cero en las zonas cordilleranas, marca que superó el frío de la Antártida.