Más de s menos quinientos muertos y más de 2,000 desaparecidos había dejado hasta ayer el terremoto que sacudió el pasado sábado a El Salvador, según reportes de los cuerpos de socorro, que comenzaron a enterrar en fosas comunes a las víctimas no identificadas.
Según los cuerpos de socorro, en el residencial Las Colinas, unas 1,200 personas fueron sepultadas por un alud, y otras miles habrían sufrido una situación similar en la localidad de Comasagua, que se encontraba incomunicada por tierra, ambas ubicadas en la periferia suroeste de la capital.
Los salvadoreños descubrían ayer horrorizados con el paso de las horas la magnitud del terremoto del sábado, el peor desastre natural de su historia, según el gobierno del presidente Francisco Flores.
Flores recorrió diversos lugares del país para constatar los daños y ordenó a las autoridades levantar un informe sobre las víctimas y la destrucción de esta emergencia, declaró a la AFP el portavoz de la Secretaría de Comunicaciones de la Presidencia, Luis López Portillo.
"Si nos traen la cabeza o los cuerpos del tronco para arriba los dejamos un tiempo prudencial (tres o cuatro horas) para su reconocimiento (...) Muchos ya están en estado de putrefacción pero los fragmentos, como extremidades o pedazos de pelvis, se van de una vez al cementerio de Santa Tecla para ser enterrados en fosas comunes", relató a la AFP el médico forense Mario Colorado.
LOS DAÑOS
En cuanto a las pérdidas económicas, Flores dijo que es prematuro hacer "una evaluación total del daño, y cuánto se requerirá para reconstruir el país", que en 1986 había sido asolado por otro terremoto, con saldo de más de 1,400 muertes.
El viceministro de Salud, Herbert Betancourt, informó que varios hospitales del país sufrieron daños por el violento terremoto, al igual que el aeropuerto que el domingo fue reabierto tras las reparaciones y 34 muelles del Pacífico que están destruidos
Para atender las distintas fases de la emergencia, Flores conformó la denominada Comisión Nacional de Solidaridad, con el fin de apoyar a los damnificados.
SIGUE TEMBLANDO
Tras el terremoto se habían registrado hasta ayer 806 réplicas de menor magnitud, 24 de las cuales entre los 3,9 y 4,6 grados en la escala Richter, todos con epicentro en la costa de los departamentos de Usulután y La Paz (Pacífico).
En tanto en Guatemala y Nicaragua, las centenares de réplicas del movimiento telúrico del sábado, que alcanzaron magnitudes de entre 4,5 y 5,8 grados en la escala Richter, provocaron momentos de alarma y de tensión entre la pobladores, según informes policiales y de los servicios de sismología.
LA AYUDA SIGUE LLEGANDO
Miles de socorristas extranjeros y locales buscan angustiados a familiares que están sepultados entre los escombros de sus viviendas, que quedaron cubiertas por toneladas de tierra que se desprendieron del cerro La Colina, y lo mismo sucede en otras regiones del occidente, centro y oriente del país.
Decenas de palas mecánicas remueven con cuidado los escombros, posteriormente los socorristas hacen lo suyo con herramientas de mano y perros entrenados para localizar cuerpos con o sin vida.
EL MUNDO RESPONDE CON AYUDA
En Bruselas, la Comisión Europea tiene previsto el envío inicial de dos millones de euros (1,88 millones de dólares), dijo ayer el comisario europeo, Poul Nielson.
El dinero será para proporcionar agua potable, instalaciones sanitarias, refugios, alimentos de emergencia y suministros médicos.
Francia dijo ayer que enviaría 150 personas, entre personal médico y de emergencia, que llegarían hoy a El Salvador. También proporcionará material para potabilizar agua.
Por su parte, el Banco Centroamericano de Integración Económica anunció la asignación de una donación de emergencia por 100,000 dólares.
Las prioridades, después de la atención de los damnificados, serían las áreas de vivienda, agua potable y alcantarillado sanitario.
Ayuda monetaria también fue comprometida por Gran Bretaña, que canalizará 885,000 dólares, y Japón, con 650,000 dólares.
Italia contribuirá con 3,66 millones de dólares y dijo que enviaría un equipo de médicos y trabajadores de organizaciones no gubernamentales para evaluar la situación y ver la mejor manera de utilizar los recursos.
Honduras y Nicaragua también se sumaron al contingente de países que han hecho llegar ayuda a El Salvador.
La ayuda de los países centroamericanos y de la Comisión Europea se sumó a la recibida durante el fin de semana, cuando llegaron a El Salvador aviones con personal, alimentos y equipo enviados por Estados Unidos, España, Colombia, México, Venezuela, Suiza y Guatemala, entre otros.