Cuando se habla de atletismo en Panamá las referencias claras de este deporte son el saltador Irving Saladino y el velocista Alonso Edward. Conozcamos entonces un poco de lo ocurrido con estas glorias, en el 2011.
Altas y bajas del C3.
El comienzo de la temporada 2011 para el saltador colonense prometía mucho, después de ganar el oro en el Grand Prix de Guadalupe (8.04m), que se dio a principios de mayo, en las islas caribeñas.

Las aspiraciones de los seguidores del campeón olímpico se vinieron abajo, cuando fue descalificado -por faltas- en Oregon, Estados Unidos. Un Saladino frustrado fue lo que se vio en las imágenes de las cadenas internacionales.
La lucha por surgir entre las sombras seguía y en sus próximos compromisos hizo un buen trabajo: primer lugar en Hengelo, Holanda (8.38m) y oro en París, Francia (8.40m).

Lo que no sabía el de la costa atlántica era que un australiano, Mitchell Watt, le pondría la vida de cuadritos en los próximos compromisos. En el Grand Prix de Londres, Watt sorprendió a todos con un brinco de 8.45m, colgándose el oro; en Estocolmo, Suecia, el australiano volvió a hacerlo y marcó 8.54m.
A esta altura, Saladino se veía inmerso en una polémica porque, según él, los resultados demostraban que necesitaba que su entrenador Florencio Aguilar viajara con él para ganar.

La situación llegó a tal punto que el presidente de la República, Ricardo Martinelli, le escribió en Twitter: “En qué te podemos ayudar campeón”, pero el tema no pasó a mayores y se llegó a un acuerdo.
Un Daegu de película.
Un Irving Saladino desmotivado y con muchas cosas en la cabeza llegó al Mundial de Atletismo, en Daegu, Corea del Sur. Aquí fue descalificado por faltas y mucho se habló del retiro de quien, en el 2008, le había dado la primera medalla de oro a Panamá en los Juegos Olímpicos de Beijing..

Las lesiones y Edward.
Mucho fue lo que se habló del velocista panameño Alonso Edward. En cuanto a lesiones, el criollo partió bien el año. Primero probó en las pistas de Estados Unidos (Florida), y en ningún momento las lesiones aparecieron.
La primera salida de Edward estaba prevista para el 8 de julio, en la reunión de París, Francia, de la Liga de Diamante. Su entrenador, a última hora, decidió no dejarlo competir. La prensa local e internacional vaticinaban lo que le podía pasar al criollo: una nueva lesión.
El número dos del mundo en los 200m planos no le daba espacio a las lesiones y apareció nuevamente en Estocolmo, Suecia. Allí dejó por sentado que no era ningún pintado en la pared, y le hizo una gran carrera al hombre más rápido del mundo, Usain Bolt, para llevarse el segundo lugar de los 200m, con 20.47 segundos.
En ningún momento, Edward mostró molestia alguna. Pero, eso cambiaría en el Mundial de Daegu, Corea del Sur.
Una vez más lo mismo.
Después de la actuación en Estocolmo, los medios de comunicación latinoamericanos apostaban por la figura de Alonso Edward, en el Mundial de Daegu.
Con todo un país frente al televisor, esperando la carrera, se dio el pitazo de partida, pero lo peor estaba por ocurrir; en la curva -después de llevar buen ritmo-, el panameño no apareció en el enfoque de la cámara. ¿Qué era? Una lesión en el cuádriceps de la pierna izquierda ponía fuera de la final al velocista criollo.
Y de esta forma, resignado y con cara de tristeza, Edward tuvo que decirle adiós al Mundial de Atletismo.
Andrea Ferris.
En el caso de la chorrerana Andrea Ferris, quien entrena en Perú, el panorama no fue muy alentador.
En el Campeonato Sudamericano de Atletismo de Argentina, la panameña quedó en el segundo lugar en los 800m planos. Hizo un tiempo de 2:05:13 minutos.
Ferris, figura clave, hasta ese entonces, para los Juegos Panamericanos, seguía con una modesta participación en las competencias.
Así como Saladino, que se vio sumergido en polémicas, Ferris no fue la excepción. Un problema con el pago a su entrenador en Perú generó un sinnúmero de acusaciones por parte de Pandeportes y los involucrados en el tema. Al final no se llegó a ningún acuerdo entre las partes.
La ley de la FEPAT.
Algo que marcó a los atletas fue la decisión del presidente de la Federación Panameña de Atletismo (FEPAT), Ricardo Sasso, de no mandar a los representantes de esta disciplina deportiva a los Juegos Panamericanos.
La decisión fue cuestionada por los atletas afiliados, pero no se pudo hacer nada al respecto.