Su nombre es sinónimo de alegría y diversión. Rolando Sterling, el ex "cascaroso" que quedó marcado en la historia de la televisión con el personaje "El Panameño", está mostrando su talento como presentador estrella y en algunas ocasiones "paño de lágrimas" en el programa "Vive la música".
Muchos conocen sus inicios escénicos. Su talento se diversifica según el programa en que se encuentre. Pero el "boom" que lo lanza al estrellato ha sido "Vive la música", en el que "siente cada semana el dolor de los elimindados".
Su vestimenta y arreglo físico ha evolucionado mucho desde "La Cáscara", puesto que sabe adecuarse a la situación en la que se desenvuelve.
Rolando, mejor conocido como Roly, aspira convertirse en un gran presentador a nivel latinoamericano, mientras desarrolla otra faceta en la producción. El presentador asegura nunca haberse encasillado en algo. La muestra está en el recorrido por "La pepa TV" y "La Cáscara", donde encarnó varios papeles en segmentos como "Calito Plaga", "Los Camaños" y el inolvidable "El Panameño". Seguidos por "Cine gallo" y "Sumando y restando".
Gracias a sus últimos trabajos como presentador, descubre sus ganas de tomar la batuta de un programa y llevarlo a diversos hogares. En realidad lo que este chico hizo fue explotar otro talento que llevaba dormido desde pequeño, puesto que siempre le gustó dar charlas y ser orador en la escuela y en la universidad. Sterling aduce que llegó el momento en que debía dejar "La Cáscara", un programa que fue su escuela, en donde aprendió muchísimo, ahora toma su camino.
Al despedirse de su casa TVN, se preparó para ofrecer sus servicios independientes en diversos canales de televisión. Una de las corporaciones más famosas lo hizo esperar demasiado.
Gracias a la buena relación que cultivó en Televisora Nacional, le llamaron para ofrecerle el "Bille show", posteriormente "El salpicón" y recientemente llegaron "100 panameños dicen" a la par de "Vive la música". Proyectos con parámetros internacionales, donde se codea con profesionales que han colaborado para "American Idol", Freemate media y varios productos extranjeros.
Para quienes no se pierden cada miércoles este "reality show", es inevitable desbordar sensaciones de angustia, alegría y tristeza, al descubrir que un individuo más abandonará la academia, pero si para el público es difícil, para Roly es impactante. Los conoce muy bien, se ha adentrado en una relación de amigos con cada participante y en alguna ocasión se ha llegado a molestar con las decisiones del jurado.
"Me recuerdan mis inicios en la televisión, con esas ganas y el ánimo que demostramos más por llegar, que por alguna recompensa y eso es bonito". Además destacó que reflejan una etapa que pasé al principio, donde todo era muy duro, al final sé que no soy jurado, pero trato de ser el intermediario entre los concursantes y el público.
Quién se iba a imaginar que este chico se inició cargando cables para un programa de televisión hace más de 11 años.
Sobre una posible boda que se escucha por las calles de Panamá, indicó que hasta el momento no existe ningún deseo de su parte por casarse, ya que quiere crecer profesionalmente. "Me he casado con la televisión y anhelo terminar mis metas". Le encanta ayudar a los jóvenes. Demuestra una necesidad por conquistar nuevos horizontes. Su carisma y don de gente es incomparable. Roly ha heredado mucho de su familia y la considera como un pilar de su formación. "Ellos son los que siempre han hecho que mantenga los pies en la tierra y no crea que estoy en una nube muy alta".
Hoy, con "más de 28 y menos de 31 años", considera que el consejo más importante para los panameños es dejar la envidia, apoyar lo nacional sin destruirlo y si hay comentarios, que sean constructivos para mejorar y salir adelante.
"Las cosas no se miden por lo que eres sino por lo que haces. La juventud no debe dejarse llevar por la cantidad de gente frustrada que existe", finalizó el presentador.