Un masivo ataque rebelde contra una población al noroeste del país dejó al menos nueve policías muertos y ocho heridos, mientras se tema que otros 11 estén retenidos por las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), informaron ayer las autoridades.
El ataque comenzó cerca 4:00 de la tarde (21:00GMT) del viernes en la población de Nariño, a unos 165 kilómetros al noroeste de Bogotá, indicó la oficina de prensa de la policía del departamento de Antioquia, al que pertenece la población atacada.
"Hay gran destrucción y hay gran preocupación en la población civil", dijo el general Jorge Linares, de la directiva de la Policía Nacional. Linares, entrevistado por la cadena televisiva Caracol, dijo que aunque tenían los datos de las víctimas entre los agentes, aún carecían de datos sobre muertos y daños a la población civil.
Unos 300 hombres de las cuadrillas 47 y 9 de las FARC participaron en el ataque, que duró hasta la madrugada de ayer, según la información. Unos 30 policías estaban en el comando policial cuando atacaron los rebeldes, dijo el general Víctor Julio Alvarez, comandante de la I División del ejército, con jurisdicción en Antioquia.
Alvarez, entrevistado ayer por la cadena radial Radionet, agregó que debido a las dificultades geográficas en la zona y emboscadas de los rebeldes sus unidades no habían podido llegar al sitio, pero que aspiraban entrar a la población.
Indicó que debido a relatos de pobladores locales se temía de un mayor número de víctimas, incluso civiles, y la destrucción de decenas de casas y comercios. imágenes de la privada televisora Caracol mostraron calles de Nariño virtualmente reducidas a escombros debido al lanzamiento de cilindros de gas con explosivos y metralla por parte de los rebeldes. Las FARC, que con unos 15.000 miembros es la guerrilla más antigua y numerosa del país, lanzó entre el 8 y el 12 de julio una feroz ofensiva en distintos sitios del país que dejó 70 militares y policías muertos. El ejército aseguró que en la ofensiva las FARC sufrieron el mayor número de bajas en años con al menos 200 rebeldes fallecidos. Los rebeldes además mantienen retenidos a más de 450 militares y policías capturados en distintos combates en diversos sitios del país desde fines de 1997. Para su liberación, las FARC exigen al gobierno que libere a 300 rebeldes presos.