La Corte Suprema de Justicia argentina, en un fallo inédito, condenó al ex dictador Emilio Massera a pagar 150.000 pesos (igual en dólares) al único sobreviviente de una familia desaparecida durante la dictadura (1976-83), informaron ayer jueves fuentes judiciales.
El fallo de la Corte, que también obliga al Estado a pagar 100.000 pesos a Daniel Tarnopolsky, es el primero que condena a un ex represor a pagar de su propio bolsillo una reparación económica por violaciones a los derechos humanos.
La decisión unánime del máximo tribunal confirmó un fallo anterior de la Cámara de Apelaciones -que rechazó las presentaciones de Massera y del Estado- ante una demanda iniciada hace 12 años por Tarnopolsky por "daños morales y materiales".
En 1976, un grupo comando de la Armada, dirigida entonces por Massera, secuestró a sus padres, Hugo y Blanca Edelberg, a sus dos hermanos, Sergio y Bettina, y a una cuñada.
Expertos consideran que se trata de un caso testigo que podría extenderse a otros ex militares acusados de secuestros y torturas durante la dictadura.
Al rechazar las apelaciones de Massera y del Estado, la Corte consideró que la causa no está prescripta "mientras no se establezca el destino o paradero de la víctima desaparecida".
El tribunal citó que la figura del delito permanente "ha sido recogida recientemente en la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas", aprobada en 1994 por la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA).