LA FRANCESA Amelie Mauresmo se aferra al trono del Sony Ericsson Championships que logró en Los Angeles el curso pasado y tras batir a Kim Clijsters por 6-2, 3-6 y 6-3 aguarda a la otra jugadora belga, Justine Henin-Hardenne, que al final del torneo heredará, al menos, la condición de número uno del mundo con la que irrumpió en Madrid la tenista gala.
Henin-Hardenne disputará su quinta final de renombre en el curso más completo de su carrera. Formó parte de la lucha por los cuatro títulos del Grand Slam. Aunque sólo salió victoriosa de París. En Madrid, se estrenará como aspirante a un torneo de campeonas. Y se verá las caras por segunda vez en cuarenta y ocho horas con Mauresmo, la única que ha sido capaz de vencer en el Telefónica Arena a la tenista de Lieja.
Mauresmo y Henin-Hardenne han disputado dos finales este año, y la francesa ganó ambas: el Abierto de Australia y Wimbledon.
El triunfo en la semifinal le aseguró a Henin-Hardenne que terminará el año en la cima del escalafón.
"Es increíble, estoy muy contenta"", dijo Henin-Hardenne. ``Estoy muy feliz por la forma en que manejé la presión hoy.
Mauresmo ante Henin-Hardenne
Las dos jugadoras del momento, las artífices del duelo más vistoso del torneo, acaparan la final.