La estadounidense Lindsay Davenport y la francesa Amelie Mauresmo llegaron al Campeonato de la WTA en California con el número uno del ránking mundial como objetivo de fin de temporada.
Ninguna de las dos pudo ganar este año en los cuatro torneos del Grand Slam, pero irónicamente eso mismo ocurrió con la californiana Davenport la última vez que terminó una temporada como número uno del mundo, en el 2001.
"En lo personal hubiera preferido haber ganado (este año) algún título del Grand Slam, además de estar compitiendo por el número uno", dijo Davenport, quien comenzó la semana en lo más alto del ránking de la WTA.
Mauresmo, segunda en el ránking, se acercó a Davenport después de su triunfo del domingo en el torneo Advanta que se jugó en Filadelfia. Ahora tiene 4.195 puntos contra los 4.546 de la californiana.