El estadounidense Floyd Mayweather Jr. cambió la forma en que se promociona, aunque él dice que no ha cambiado.
Desde que salió de una cárcel de Las Vegas después de cumplir 64 días por cargos de violencia doméstica el año pasado, Mayweather ha sido el modelo de la cortesía y la buena educación, un marcado contraste con el personaje de chico malo que lo convirtió en atracción a lo largo de los años.
Esa es una razón por la que el programa All Access de Showtime sobre la pelea Mayweather contra el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez pareció un poco aburrido en el primer episodio.
Por supuesto, allí estaban las tomas de rigor de Mayweather y Álvarez cara a cara y juntos en una gira de promoción de la pelea, pero no había drama de los combates anteriores de Floyd, cuando se le veía gritar a su padre o contar fajos de billetes de 100 dólares con el rapero 50 Cent.
Eso vendía paquetes de televisión de pago a personas que gastaban su dinero con la esperanza de ver a Mayweather o bien victorioso o bien noqueado. Pero Mayweather parece haber superado ese papel.
“¿Qué quieres decir con imagen? Mi imagen siempre ha sido la de un animador, pero en casa soy un gran padre”, dijo Mayweather. “No hay ningún rufián, es una imagen que los críticos eligieron. Mi imagen es asegurarme de que mis hijos reciban la mejor educación y proporcionarle una vida cómoda a mi familia”.
Si el nuevo Mayweather es un tipo amable y gentil fuera del ring, algo también ha cambiado en el interior. Sus peleas a veces se convirtieron en asuntos tediosos mientras intentaba ganar sin recibir golpes, pero en los últimos años ha cambiado su estilo y se ha vuelto agresivo y desprevenido.