El veterano Terry McAulay tendrá la oportunidad de dirigir su segundo Super Bowl como jefe del cuadro arbitral que la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) designó el pasado miércoles, para la edición 43, que se va a disputar el próximo domingo en el Raymond James Stadium de Tampa.
McAulay tendrá la responsabilidad de que el duelo entre los Cardenales de Arizona y los Acereros de Pittsburgh sea un partido ejemplar en cuanto a la deportividad y cumplimiento de las reglas del juego.
Algo que no sucedió en el último Super Bowl en el que participaron los Acereros, el de 2006, cuando ganaron por 21-10 a los Halcones Marinos de Seattle y que pasó a la historia como el peor arbitrado de todos los tiempos.
McAulay completa su undécima temporada como árbitro de la NFL.