El jefe de la lucha antidrogas de Estados Unidos, Barry McCaffrey, elogió ayer el éxito del combate al narcotráfico desarrollado por Perú, pese a recientes críticas debido al aumento de las áreas de cultivo de coca.
"Tengo gran respeto por lo que se ha logrado en Perú en los últimos tres o cuatro años. Es un ejemplo que merece ser estudiado por parte de la comunidad internacional", dijo McCaffrey.
Durante una visita a Perú en el marco de una gira sudamericana, el llamado "zar antidrogas" se entrevistó con el presidente Alberto Fujimori para intercambiar impresiones sobre el problema de la droga en este país andino.
El funcionario estadounidense se reunió luego con el Defensor del Pueblo, Jorge Santiestevan, para discutir la situación de respeto a los derechos humanos durante las operaciones de lucha antinarcóticos.
"Vemos casos en que deberían mejorarse los procedimientos para el juzgamiento del delito de tráfico ilícito de drogas, en particular en personas que han intervenido con pequeños montos de narcotráfico y que están en nuestras cárceles en Perú", dijo Santiestevan tras la reunión.
McCaffrey, quien llegó a Lima la noche del miércoles procedente de Bolivia, resaltó la importancia del cumplimiento del estado de derecho durante las actividades contradrogas y el respeto a la convención de Viena suscrita en 1998 en esa materia.
El jefe antidrogas estadounidense también tuvo citas con el ministro de Defensa, el asesor del servicio de inteligencia, Vladimiro Montesinos, y miembros de la policía, para hacer un balance de los logros en el combate al narcotráfico.
A pesar de que Perú ha reducido sus cultivos de hoja de coca en casi la mitad desde 1995, el reciente aumento del precio por la demanda internacional, aunado a un lento desarrollo de productos alternativos, ha incidido en un incremento en las áreas sembradas, según las autoridades.