El peleador irlandés Conor McGregor no solo sabe sorprender a sus oponentes dentro del octágono, sino que también lo hace fuera de él, pero con sus seguidores.
El campeón de peso pluma del Ultimate Fighting Championship (UFC) precisó ayer que no está retirado de las artes marciales mixtas (MMA) y que está dispuesto a tomar la revancha con Nate Díaz, el próximo 9 de julio, en Las Vegas, Nevada.
McGregor explicó, en un comunicado publicado en sus redes sociales, que el aviso que había dado sobre su retiro tenía que ver con su poco interés para cumplir con los compromisos con la prensa por el evento UFC200.
En aquel escrito, "The Notorious" también explica que su preparación en el combate contra Nate Díaz, quien le ganó el pasado 5 de marzo en Las Vegas, no fue la mejor.
"Me perdí en el juego de la promoción [de mis combates] y olvidé lo que implica pelear. Yo siempre juego este juego y lo hago mejor que los demás, pero por esta ocasión pedí un poco de libertad para entrenar y concentrarme. No cancelé todos los pedidos de la prensa, solo quise algunos ajustes. Siento que los 400 millones de dólares que ha generado por la compañía en mis últimos tres eventos, todo dentro de 8 meses, es suficiente para que me regalaran un ligero margen, sigo estando listo para el UFC 200", redactó.
McGregor cayó ante Nate cuando el estadounidense le aplicó una "mataleón" en el segundo asalto del duelo.