El norirlandés Rory McIlroy tiene desde hoy una cita con la historia: a sus 23 años domina el golf mundial (listas mundial, europea y estadounidense) y está a un paso de adjudicarse la FedEx Cup, cuyo último episodio se disputa hasta el domingo en el East Lake de Atlanta.
Hasta la antigua casa del legendario Bobby Jones se han desplazado solo los 30 mejores del curso en el circuito estadounidense y para un premio suculento: un bonus de 10 millones de dólares para el campeón de la FedEx Cup y 1.44 millones de dólares para el campeón del The Tour.

McIlroy llega como líder tras ganar de manera consecutiva los dos últimos torneos de los cuatro que componen los “playoffs”. El norirlandés, Tiger Woods (segundo de la lista), Nick Watney (tercero), Phil Mickelson (cuarto) y Brandt Snedeker (quinto) conseguirían el bonus solo con ganar el The Tour Championship. El resto depende de otras variables.
Debido a la posición dominante de McIlroy, por primera vez un europeo podría ganar la FedEx Cup. Tiger (2007 y 2009), Vijay Singh (2008), Jim Furyk (2010) y Bill Haas (2011) figuran ya en el palmarés de los 10 millones.
La posición de Tiger en la lista -segundo tras McIlroy- y su excelente rendimiento en este campo le otorgan otro de los papeles protagonistas: en sus seis actuaciones en el East Lake siempre acabó primero o segundo, con rondas por debajo de 70 en 31 de las 48 que ha jugado.
El recorrido es uno de los más antiguos del circuito estadounidense, aunque modernizado en el 2008.