La escudería McLaren de la Fórmula Uno dejó abiertas las opciones sobre los pilotos para el 2005, a pesar de las versiones de que el británico David Coulthard será dejado en libertad.
"Por el momento no queremos confirmar nuestra lista completa de pilotos para el 2005", dijo el martes un portavoz de McLaren ante el recrudecimiento de las especulaciones. "Tenemos una opción sobre un número de conductores y, como siempre, queremos asegurarnos de estar en la mejor posición posible para ganar carreras y campeonatos.
El director del INDE, Manuel Pinzón, sabiamente ratificó entonces que era mejor no jugar en este coliseo, por el peligro latente.
Raramente y en cuestión de días, el director del INDE cambia de opinión, pese a que hizo énfasis en los 163 mil balboas que cuestan las reparaciones y le manda a la Federación la autorización para jugar.
Sin embargo, esa nota era clara, pues el INDE se eximía de cualquier responsabilidad o mejor dicho, desgracia que ocurriera en Colón.
La Federación en primera instancia optó por lo sano, pero horas más tarde y tal vez sin medir posibles consecuencias dijo que iban a jugar en Colón.
El estadio Roberto Mariano Bula refleja pobres taquillas para el juvenil y sólo si su equipo clasifica a semifinales y finales hay llenos; entonces por qué arriesgar tanto.
Será entonces que las autoridades y deportistas colonenses presionaron al INDE y la Federación para que de todas formas se jugara.
Es cierto que SINAPROC es la máxima autoridad para decidir sobre protección civil, pero si ingenieros y técnicos del INDE dicen que un estadio es inseguro, esto no debe ser por capricho.
Las tragedias no son predecibles. Hay que recordar lo que ocurrió en el Estadio Nacional, nadie quiso que muriera una persona.
En Colón hay un área vetada y peligrosa, a punto de derrumbarse y aún así, ambos organismos decidieron que se jugará.
Hay que recordar que el llanto de una madre por la muerte de un ser querido no se calla con notas de advertencias y la FEDEBEIS y el INDE serán los únicos responsables, si una tragedia sucede más tarde en Colón.