La selección de México consiguió el tercer puesto de la Copa América al remontar un marcador adverso en un partido en el que logró dos goles de magnífica factura y uno de penalti y que estuvo condicionado por la expulsión del uruguayo Diego Lugano a la media hora del primer periodo. El partido terminó 3 por 1 a favor de los aztecas.
Hasta entonces, Uruguay estuvo mejor que su rival, pero con un hombre menos durante sesenta minutos no pudo contener a México, un equipo que tuvo la paciencia suficiente como para esperar sus oportunidades y resolver en el encuentro en la media hora final.
No fue un partido por el tercer y cuarto puesto de la Copa América sin emoción, sino que fue intenso, disputado y con mucha animación en las gradas.