Hoy, he comprobado que hay personas en Panamá que deben ser premiadas con la "medalla de mil quilates".
A uno de los panameños que le colocaría sin vacilar esta presea es a Glenn Díaz, por todos los obstáculos que ha tenido que vencer a través de su vida.
Hoy, Glenn llega a nuestras vidas, como un ejemplo de que no existe impedimento en el mundo para seguir luchando por lo que uno más ama: la vida.
Glenn es la historia viva llena de barreras, que podrían acabar con el espíritu de superación de un individuo... que convierten a cualquier ser humano en un costal de tristeza y lamentos. Pero no a Glenn, el cuarto bate de la vida.