Los primeros cien días de gobierno del socialdemócrata Hipólito Mejía, que se cumplieron ayer, han estado marcados por el anuncio de severas medidas de ajuste económico y el primer enfrentamiento grave con la oposición por acusaciones de corrupción.
Mejía, candidato por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), ganó las elecciones del 16 de mayo con una mayoría suficiente como para evitar la segunda vuelta, al negarse a pactar la formación del ex presidente de la Liberación Dominicana (PLD), Joaquín Balaguer, el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), con el candidato del oficialista Partido Danilo Medina.
La toma de posesión del gobierno de Mejía, que se consumó el pasado 16 de agosto, suponía el inicio de una alternancia real de partidos en el poder después de una tradición electoral de fraude, protagonizada en muchos casos por Balaguer, y un deseo de cambio evidente de la ciudadanía frente al neoliberalismo de la administración del PLD, una formación que había sido tachada de "distante" ante los verdaderos intereses del pueblo.