Es una ironía recurrente que la selección del país, cuya liga no es mejor que la nuestra (en el aspecto competitivo, según Julio Dely) siga dándonos golpes contundentes en la cancha. Cada vez que El Salvador se cruza en el camino de Panamá, se sufre, y mucho. Y lo que es peor, el exceso de confianza y la muy cacareada “superioridad” que pregonan algunos terminan en la cloaca cuando se dan resultados como el que nos privó de jugar el quinto Mundial Sub20, ayer. Mejor es callar.
Mejor es callar
Es una ironía recurrente que la selección del país, cuya liga no es mejor que la nuestra (en el aspecto competitivo, según Julio Dely) siga dándonos golpes...
Roberto Acuña (roberto.acuna@epasa.com) / PANAMA AMERICA