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Memorias Tangenciales

Cervantes perdió su brazo izquierdo en la batalla de Lepanto. Además fue herido en el pecho. El manco de Lepanto, como se le conoció más tarde, se confesó orgulloso de su vida en el prólogo de la segunda parte de Don Quijote cuando dijo: "si mis heridas no resplandecen ante los ojos de quien las mira serán estimadas al menos por los que saben donde se cobraron".


Esta referencia cervantina viene a cuento, al leer la reciente obra publicada por el periodista y dilecto amigo Juan B. Gómez titulada: "Mi vida en el Periodismo - 50 años de lucha -"
Se trata en efecto de un conjunto de aleccionadoras anécdotas repletas de la sabiduría que otorga el tránsito por la vida de quien se sabe inteligente, perspicaz y agudo observador de la naturaleza humana.
El libro ofrece de una manera serena y refrescante las vivencias personales mas importantes del autor al pasar revista de su caminar por los más variados y enriquecedores escenarios.
Un viejo adagio popular dice. "nadie puede dar lo que no tiene". No es el caso de quién tiene mucho para dar. Su particular estilo siempre sencillo y directo, no se pierde en abstracciones académicas. No necesita "abanderillar" al toro para dar una gran faena. Sabe sacarle el "muletazo" incluso a las situaciones más embarazosas y difíciles.
Juan incluye (tanto en su conversación como en sus escritos) ese toque de fino y buen humor que lo caracteriza como ser humano.
Cabal conocedor de la conducta human ha logrado dominar con maestría, el difícil arte de saber reír de si mismo y de las circunstancias.
Podría decir más sobre este libro que recién acabo de leer y que Juan B. Gómez nos ofrece sin humildad. Orgulloso eso si, al igual que el hombre de Lepanto, de haber sabido escoger las mejoras flechas de su carcaj, para brindarnos su pensamiento honesto sobre diversos temas, algunos de ellos incluso muy polémicos y controversiales, pero siempre manejados con prudencia y elegancia literaria de quien sabe caminar con seguridad al filo de la navaja.
Tal es el caso, por citar algunos ejemplos de lo anterior, el artículo que se titula; "Circunstancias", en donde aborda el tema de Buneau Varilla. o si quieren este otro: "¿Son los intelectuales, inteligentes?" y que decir de: "¿Fin del Individualismo?" en el cual confronta las ideologías socialista y capitalista en el contexto de la realidad mundial.
En términos generales, cuando tropezamos con la verdad, la mayoría prefiere marcharse o pasar de largo, como si nada hubiera ocurrido. Juan en cambio se detiene a recogerla, la desempolva y le da lustre. Hace que no pase desapercibida ante nosotros en cada una de las cosas comunes y corrientes de la vida en la que suele venir envuelta.
No escapa a la rigurosa y bien pensada selección de temas que contiene este libro los que se refieren a la vida familiar y diplomática del autor. Así como en los que narra vivencias políticas. Por supuesto que también aborda temas apaciguadores del espíritu, generadores de tranquilidad y bienestar que nos inducen a valorar las pequeñas cosas sencillas de la vida, como por ejemplo "Lejos del Mundanal ruido".
La literatura también condimenta apropiadamente el contexto temático de la obra.
Si se me permitiera la nada fácil tarea de seleccionar el mejor artículo de este libro, yo me inclinaría por escoger el que Juan le dedica al Dr. José Isaac Fábrega, en el cual desarrolla el tema del "hombre nación".
Con la valoración de este libro, no pretendemos ser empalagosos y atribuirle a Juan el mérito de haber inventado el "helado caliente". Simplemente se trata de un buen libro cuya lectura recomendamos respetuosamente.
Sabemos que Juan es uno de esos hombres que no nació para ser exhibido en una alberca como foca y recibir de premio una sardina.
Se trata de aquellos especiales y poco comunes seres humanos que siempre se exigen más a si mismos, sin conformismos ni petulancias, que nacieron para dar luz y jugarse entero por el fuego de Prometeo.
Hay muchos directores latinoamericanos trabajando en Europa, en Estados Unidos; hay cada vez más reconocimiento del talento de los actores latinos. Yo creo que el aporte a nivel internacional, es de pronto traer esta emoción, sensibilidad, imaginario tan particular de nuestros juglares y llevarlos a estos países desarrollados que han agotado muchos de sus imaginarios. De pronto voltean a nosotros precisamente porque ya están saturadas las pantallas.
Creo que lo que se ha aportado es color y no necesariamente local de folklore, color y calor humano. Nuestras obras tienen esas características, yo creo que es lo que ha llamado la atención en el teatro europeo.


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217614
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América