La salida del preparador colombiano Richard Parra, de seguro creará una ola de fichajes, descartes y sorpresas, que los clubes más chicos también pueden aprovechar.
Mirambel, el Tauro, el Plaza y el Chorrillo (si quedan campeones) invertirán en fichajes y eso se decantará en un efecto dominó en nuestro balompié.
Para mí, todo esto es positivo, ya que pondría más nivel al torneo y convertiría a la LPF en un certamen más visto y apoyado por el público, como ocurrió con la semifinal y como, seguro, ocurrirá con la gran final de este abierto.
Tauro anunció ayer un presupuesto de $600 mil para el 2012. Lo que vendrá el próximo año será dos certámenes llenos de emociones. Si le sumamos un buen mercadeo, nuestro fútbol tendrá más fuerza.