Demetrio "Meco" Fábrega fue recientemente honrado por el Gobierno nacional con la condecoración Rogelio Sinán 2010, por su trayectoria como escritor, traductor de importantes obras de afamados autores y su constante defensa del buen uso del español en la comunicación oral y escrita.
Semanas antes del reconocimiento, que tuvo lugar la noche del 28 de abril en la cancillería, Demetrio Fábrega había hecho un nuevo aporte a la bibliografía nacional. Se trata de “Gramática para todos", que es una adaptación del libro "Compendio de Gramática Castellana, escrito para el uso de las escuelas primarias de Chile" por el filólogo, educador, poeta y jurista venezolano Andrés Bello.
En "Gramática para todos", se alerta acerca de algunos errores que se cometen en el manejo del español.
Así vemos que en la Lección trigésima octava y la Lección trigésima novena se enfatiza en faltas que deben evitarse en la conjugación. Se dice que "no se debe terminar la segunda persona de singular del pasado definido de indicativo en "tes", sino en "te": amaste, leíste, oíste".
Más abajo habla de otra falta muy común, el uso del futuro condicional del subjuntivo en lugar del futuro hipotético. Y expresa que hablan mal quienes dicen: "Si mañana hiciese buen día, iré al campo" en vez de decir "Si mañana hiciere buen día, iría al campo".
En la página 114 hay otro llamado de atención. Se plantea que usar "el imperativo mirá, vení, en lugar de mira, ven, es una vulgaridad imperdonable".
Al final de la publicación, que consta de 73 lecciones en 231 páginas, hay cuadros en los que se presentan los tiempos simples usando como ejemplos la conjugación de verbos como amar, coser y subir y los tiempos compuestos, con el verbo auxiliar haber (seguido por participio) y el verbo auxiliar estar (seguido por gerundio).
También están la conjugación del verbo ir y los tiempos compuestos con el verbo ser, y los tiempos compuestos del verbo ser con el verbo auxiliar haber, al igual que los tiempos compuestos de ir con el auxiliar estar.
En la página 209 de la publicación, en Advertencia Final, se destaca que: "los momentos más brillantes de la historia de la humanidad se han dado en los pueblos cuando la lengua común era rica y ampliamente conocida y respetada. Por el contrario, la entronización del relajo y de la indiferencia frente a las reglas siempre precedió el fin de los imperios".