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Mes de los símbolos


Internet, además de autopista, puede ser albañal, por la cantidad de información falsa o perniciosa que por allí circula. Desde el famoso “testamento” de García Márquez, hasta el requete citado poema “Instantes”, dizque de Borges; desde los anzuelos para incautos hasta las menos nocivas pero siempre molestas “cadenas”; desde el correo basura hasta los apocalípticos mensajes de “Hotmail va a cerrar”, en los que nunca falta quien caiga... Pero mucho de bueno corre por los hilos de la red, muchísimo.

Me llegó un mensaje ya leído, pero olvidado entre quién sabe qué par de neuronas subutilizadas. Dice: “Cuando naciste, muchos reían mientras tú llorabas; vive tu vida de tal modo que, cuando mueras, muchos lloren mientras tú ríes”. Enseguida salta a mi mente la imagen viva de Carlos Iván Zúñiga.

Algún modo habrá de llevar la vida para que, al final de ella, cesen hasta las rivalidades más enconadas y obtenga paso franco la unanimidad del aplauso. El doctor Zúñiga, el Maestro, supo llevar así su vida. Lo conocía desde niño, por las referencias de mi padre, quien alababa su actuar en las jornadas de la lucha bananera en Chiriquí y luego de su paso por la Asamblea Nacional (alguna intervención suya escuché por radio, cuando aún no entendía de esas cosas). Su fructuosa amistad vendría con los años, y fue un honor compartir con él y con su esposa algunos eventos culturales, fue un honor estrechar su mano en los encuentros fortuitos en la calle. Paz a su alma.

 

Avanza noviembre, y con el mes, sus símbolos. Entre mis lecturas recientes han estado los versos de Jorge Vélez (Colón, 1953), y su poemario “¿El progreso acaricia tus lares?”, y los de Martín Testa (Panamá, 1962), en el libro ganador del premio Gustavo Batista 1996, “Estaciones Ocupadas”.

De Vélez son estos versos sacados de un Colón que asombra y duele al poeta, de un Colón que se decanta en él: “El mejor poema se estrenará en las calles/ apenas una maraña de versos/ inundándose de llantos, sonrisas y lluvia”. Martín rinde homenaje a las estaciones del año, mes a mes, con un hálito de rebeldía pendiendo del amor: “Anoche volví a soñar/ en el día/ que soñé contigo –Mariola-/ haciendo guardia/ frente a una ensenada/ carente de barcos”.

La Patria son sus símbolos, pero más lo que sabemos de ella.

 

“Distínguete como panameño, lee a los autores nacionales”.


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422436
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América