Cada día sigue jugando mejor en tierras europeas, pero aún le falta envolverse en los laureles de Argentina. Mito y leyenda, Lionel Messi cumplió 28 años ayer y su mejor regalo sería ganar su primer título oficial con la Albiceleste.
Protagonista de épicas hazañas con el Barcelona, donde trituró récords de todo tipo, Messi encara con Argentina su sexto torneo oficial con la firme intención de consagrarse campeón y cortar una sequía de 22 años sin títulos que arrastra su país.
“Es mi sueño ganar algo con Argentina, como el sueño de todos; lo deseamos mucho”, declaró Messi apenas desembarcó en Chile, en cuya ciudad Viña del Mar, en donde también jugará mañana ante Colombia por los cuartos de final de la Copa América.
Messi lleva tres mundiales encima, el más reciente el de Brasil 2014 cuando fue subcampeón, además de transitar por su tercera Copa América. El sábado ante Jamaica cumplió 100 partidos con Argentina, con la que convirtió 46 goles y tributó 27 asistencias, aunque ese día “La Pulga” no lució su mejor versión.