Al parecer Lionel Messi ya se cansó de ser el jugador que no dice nada y siempre sonríe y es que el argentino se enfureció por un comentario que hizo el defensor de la Roma y quiso poner justicia con sus propias manos, resultado ambos amonestados con amarilla.
El tiempo del partido marcaba los 33' del encuentro en el cual los 'catalanes' ganaban 1-0 el partido, fue entonces que el astro argentino sintió un golpe y luego unas palabras subidas de tono cuando el árbitro ya había paralizado el juego. La 'Pulga' de inmediato se acercó a reclamarle a su rival y lo cogió del cuello sin dudarlo.
Al parecer Lionel Messi ya se cansó de ser el jugador que no dice nada y siempre sonríe y es que el argentino se...
Posted by 10 Deportivo on Miércoles, 5 de agosto de 2015