Por muy incríble que resulte, el hecho de mencionar el nombre del futbolista Lionel Messi le salvó la vida al ingeniero agrónomo Santiago López Menéndez, quien fuera secuestrado Nigeria por tres días.
Resulta que sus captores no hablaban inglés y él trataba de explicarle que no era norteamericano, que era de Argentina, la tierra de Messi, y así fue él insistió al grito de "¡Messi, Messi, Messi!". Así consiguió que los hombres bajaran el nivel de agresión.
Santiago, de 28 años, no la pasó bien en su cautiverio. Le pegaron y lo tuvieron todo el tiempo caminando, casi sin comer. Por eso está muy flaco y debilitado, y se somete a chequeos médicos, señaló su hermano, Jorge, de 35 años.
El ingeniero ahora se encuentra en la Embajada de Argentina en Nigeria, en Abuja, la capital del país sudafricano. Se recupera luego de haber estado casi tres días secuestrado. Lo liberaron a cambio de un rescate que habría pagado por la empresa para la que trabaja desde hace un año, Flour Mills.