Lionel Messi no está preocupado por sus problemas fiscales ni la llegada del brasileño Neymar al Barcelona.
El astro argentino del Barcelona también afirmó ayer que está totalmente recuperado de la lesión que lo aquejó al final de la temporada pasada.
“Estoy muy tranquilo”, afirmó Messi en su primera conferencia de prensa de la pretemporada del Barcelona, al referirse a la acusación de la justicia española de que debe unos 5.3 millones de dólares al fisco.
“Mis abogados y asesores, que son los que saben y confiamos en ellos, serán los que lo solucionarán. Yo no entiendo”, explicó.
Messi y su padre Jorge tienen que comparecer en septiembre ante un tribunal por las acusaciones de que dejaron de pagar impuestos por ingresos por la venta de su imagen.
Según la fiscalía, Messi y su padre utilizaron compañías fantasmas en Belice y Uruguay para no pagar los impuestos.
De ser hallados culpables, y si no hay un acuerdo extrajudicial primero, el futbolista de 26 años y su padre podrían encarar multas de 150% de las ganancias ocultadas y entre dos y seis años de cárcel.
Por otro lado, Messi dijo que está recuperado de una lesión muscular que lo afectó al final de la temporada pasada, y que lo obligó a perderse el partido de vuelta contra Bayern Múnich por las semifinales de la Liga de Campeones.
“Voy a seguir igual, con las ganas de jugar todos los partidos. El riesgo está siempre en el fútbol, le puede pasar a cualquiera. La lesión fue chiquita, pero se fue complicando según se dieron las cosas”, indicó.