El delantero Lionel Messi afirmó ayer que se sintió "muy mal" en la altitud de La Paz, donde Bolivia goleó a Argentina por 6-1 en las eliminatorias del Mundial de Sudáfrica 2010.
"Personalmente, creo que es imposible jugar ahí, aunque hay otros jugadores que van y juegan. Igualmente eso no puede ser una excusa por la derrota", afirmó el futbolista del Barcelona en el aeropuerto de Buenos Aires, minutos antes de viajar a España.
"No esperábamos perder de esa manera. Costó jugar en La Paz, pero a ellos les salía todo bien. Estamos dolidos por cómo se dio el partido", añadió.