Leo Messi se entrenó ayer en un campo deportivo de un barrio privado de la localidad de Funes, situada a las afueras de Rosario, lejos del alcance de sus admiradores y de la prensa. Mientras, insistentes versiones indican que el jugador del Barcelona habría cambiado la fecha de su regreso a España.
El Athletic, que sigue con el agua al cuello a sólo dos puntos del descenso, hizo méritos para llevarse el triunfo, pero las buenas intervenciones del portero Cañizares y el último cuarto de hora mágico de Villa sepultaron las esperanzas de los leones.
El Real Madrid se mantiene a duras penas tercero, a dos del Valencia, después de ganar con muchas penalidades al colista Málaga por 2-1 en una angustiosa remontada.
El brasileño Bovio adelantó al Málaga a los 22 minutos y hasta 45 minutos después no pudo empatar el Madrid, al transformar el francés Zidane un penalti cometido sobre Raúl.
El empate ya parecía definitivo, pero en el 90 un buena combinación entre Guti y Cicinho fue culminada en gol de cabeza por Sergio Ramos quien rescató a su equipo de una crisis deportiva alarmante y ayudó además a su club a respirar en medio de un futuro incierto al definir con autoridad en el último suspiro. El suyo fue un gol de casta, repleto de rabia que mandó a la lona al Málaga, un rival que cayó con dignidad.
David Villa, del Valencia, marcó por partida triple en San Mamés. Además, inscribió su nombre en otro capítulo goleador, pues es el primer español que logra rebasar la veintena de goles desde la temporada 2001-2002 en la que el sevillano Diego Tristán (Deportivo) fue el máximo artillero con 21 y supera el registro de 21 del argentino Claudio " Piojo" López en la temporada 98-99.
Sergio Ramos salvó al Real Madrid de un naufragio en un partido en el que los aficionados blancos iban a reunir firmas para solicitar elecciones en el club, tras el descontento reinante por la gestión de Fernando Martín con la plantilla.