El Barcelona empezó ayer a preparar la vuelta de los octavos de final de la Copa del Rey, que disputará mañana miércoles, en San Mamés, con la presencia del delantero argentino Lionel Messi, quien ha vuelto a los entrenamientos tras gozar de unos días más de vacaciones que el resto de sus compañeros.
Messi fue la principal novedad de una sesión en la que los titulares que ganaron el domingo al Levante (2-1) hicieron trabajo de recuperación, y el resto se ejercitó con más intensidad, pensando ya en el encuentro ante el Athletic de Bilbao.
Por su parte, el centrocampista Sergio Busquets explicó ayer que eliminar al Athletic Club mañana es "clave" para el devenir de la temporada, "no sólo para seguir vivos en la Copa del Rey, sino para seguir jugando cada tres días" y se quejó del estado del césped del Camp Nou.
Busquets argumentó que el Barça está acostumbrado a disputar dos partidos por semana y que cambiar esta rutina podría condicionar el rendimiento del equipo. "Tener una semana entre partido y partido se nos hace un poco largo. Jugar cada tres o cuatro días es mucho mejor para nosotros, porque es a lo que estamos acostumbrados y con esta dinámica estás mucho más metido", comentó.