El equipo de natación de México fue realmente dominante en el Décimo torneo de CAMEX que finalizó ayer en la Piscina "Eileen Coparropa".
Los mexicanos se quedaron con el primer lugar del certamen al totalizar 2,069 puntos, seguidos por Costa Rica con 1,140; Panamá se ubicó en el tercer lugar por primera vez en la historia de estos torneos centroamericanos, al finalizar con 817 puntos.
Guatema obtuvo 641, Honduras 522, El Salvador 280 y Nicaragua sólo obtuvo 44 puntos.
Panamá tuvo buena cosecha el última de competencia cuando Diego Castillo, Ismael Ortíz, Carlos Viruet y Edgar Crespo, consiguieron medallas de oro en sus respectivas categorías.
Castillo fue el ganador en la categoría de 11 a 12 años, en los 50 metros libres, al parar los relojes en 27:45; Ismael Ortíz consiguió la presea de plata en los 50 metros libres, luego de ser superado por el chapín Rodrigo Díaz, una de las revelaciones del campeonato; Edgar Crespo estuvo soberbio en los 50 metros de la categoría de 13 a 14 años, superando en la final a Carlos Montero y Mario Montoya, ambos de Costa Rica.
También lograron medallas de bronce Johnny Castillo en los 400 metros, categoría de 15 a 17 años; Diego Castillo fue tercero detrás de dos mexicanos en los 100 metros libres, entre los 11 y 12 años, en tanto que entre las damas, Christie Bodden obtuvo bronce en los 100 metros espalda- 13 a 14 años.
A nivel local, nuestra integración a este prestigioso Grupo, del cual ya formamos parte en calidad de socios y nos sentimos parte, logrará crear indudables fortalezas, que estamos completamente seguros traerán al ente local una dinámica exitosa, que facilitará movernos con un talante mucho más competitivo, agresivo e integral, hacia los fines y objetivos estratégicos que mantiene el Grupo a nivel regional. La infraestructura local mejorará en sistemas, administración de riesgo, de banca electrónica, entre otros.
Seguirá siendo una Institución de primer nivel, pero ahora con más capacidad, lo cual nos hace sentirnos plenamente confiados que se proveerá un desenvolvimiento financiero superior en un razonable corto plazo. El Grupo Cuscatlan de Panamá, a nivel local, contará con activos en exceso de los 650 millones de dólares, un patrimonio superior a los 55 millones de dólares, depósitos de más de los 500 millones de dólares y una cartera crediticia por la cifra de los 390 millones de dólares.
A la Institución local consolidada, que constituyó Banco Panamericano, S.A. (PANABANK) la cual representábamos, se le unió la compra de activos y pasivos que realizó Unión de Bancos Cuscatlan, de las operaciones a nivel centroamericano de LLoyds Bank TSB. Es decir, la corporación adquirió los activos y pasivos de esta prestigiosa Institución inglesa, en los mercados de Guatemala, Honduras y Panamá. En este último, fuimos los responsables, como socios locales del Grupo regional, de ser los integradores de las operaciones que Lloyds Bank TSB mantenía desde la década de los 60 en nuestra competitiva plaza bancaria. De igual forma, nos toco consolidar bajo una misma organización, la operación relativamente nueva que había emprendido Unión de Bancos Cuscatlan, a través de Banco Cuscatlán de Panamá y que tenía una oficina con licencia general y que ya le había permitido tener presencia, de una forma digamos preliminar en el mercado bancario panameño. Con complacencia les informamos que dichas incorporaciones se han completado a satisfacción, muy por encima de las expectativas que teníamos.
Debemos destacar en este momento, que la estrategia de la Institución a nivel local, se mantendrá substancialmente de la forma en que el ente integrador Panabank la mantenía, pero con muy positivas variaciones; variaciones éstas, que son introducidas al formar parte de un grupo financiero tan importante como Unión de Bancos Cuscatlan.
A manera de ejemplo, Panabank tenia una presencia fuerte en el mercado de banca al consumidor y en el mercado de banca comercial tenía participación fundamentalmente en el segmento de mediana empresa. Con la fortaleza regional y la clientela que se ha incorporado a través de la absorción de los activos y pasivos de Lloyds Bank TSB, la Institución local, logrará posicionarse en el mercado corporativo de primer nivel, pudiendo así competir con las grandes instituciones financieras de este país. Esta estrategia local, va completamente cónsona con la estrategia regional y con la filosofía y visión que desde hace algún tiempo la corporación se planteara, a través de su Junta Directiva y su cabeza el Ingeniero Mauricio Samayoa, que es la de "ser locales y regionales a la vez".
Por el lado de nuestra clientela, nos sentimos plenamente confiados que estaremos en capacidad de servir de una forma mucho más eficiente, sus necesidades bancarias en la plaza y con relación a nuestros distinguidos accionistas, también nos sentimos satisfechos de que se verán beneficiados desde el punto de vista de sus derechos económicos y que verán tan importante paso, como es el de formar parte de este conglomerado financiero de tan revelante magnitud, convirtiéndose a través de la empresa holding local en accionistas de unos de los mayores y más sólidos grupos financieros de la región centroamericana, con más oportunidad de crecimiento y generación de valor a largo plazo.
Sentimos que el ser accionista de una Institución local mediana, a pesar de tener un desempeño muy satisfactorio, no puede ser igual, bajo ningún punto de vista, que ser accionistas de uno de los conglomerados, como dijimos con más proyección a nivel regional e internacional. Es un paso pues, que sentimos, beneficiará, a no dudarlo, a todos los que hoy forman parte del grupo panameño.
Finalmente quiero decir, que estamos seguros, que luego de haber concluido este proceso de fusión, la Institución local será uno de los líderes indudables en la actividad del sector bancario del país, no solo en términos de la estabilidad y fortaleza financiera que conlleva formar parte del grupo, sino que la nueva Institución se mantendrá haciendo sus negocios sobre los valores éticos y los principios, sobre los cuales siempre se ha inspirado y que guardan completa similitud con aquellos criterios culturales y corporativos del grupo, tales como la honestidad, la integridad, la confianza, el respeto a las personas, la prudencia y el llevar las actividades con una definida dedicación al servicio, siempre con una actitud innovadora y más que todo proactiva.
Las organizaciones no-gubernamentales, incluyendo los grupos religiosos y filantrópicos, desempeñan un papel importante al hacer frente al reto de reducir la pobreza en este país; no, mas bien eliminarla. Estos grupos son ejemplo de los más altos estándares de solidaridad social y voluntarismo. Deseo destacar organizaciones como Casa Esperanza, Fundamujer, Fundación Pro-Niñez, Hábitat para la Humanidad y muchas otras que trabajan en esta área. Exhorto a todos a que consideren medios mediante los cuales se pueda apoyar a esta gran red. Me ha impresionado mucho el compromiso del panameño con estas causas. Felicito a las muchas personas que se dedican a ayudar a sus conciudadanos a través de estas actividades de tanto mérito.
El futuro crecimiento económico de Panamá depende de la ampliación del sector privado -- en turismo, servicios e industria ligera. Esto traerá más empleos y expandirá los beneficios que trae el crecimiento. Sin embargo, para que el sector privado tenga éxito, el gobierno necesita evitar el amiguismo y el tipo de burocratización excesiva que ahora observamos. El sector privado necesita un gobierno que le permita actuar y crecer de acuerdo con la demanda del mercado.
Una manera de ayudar al sector privado es reduciendo la carga de regulaciones innecesarias y la burocracia. Empezar un negocio, registrarlo, conseguir crédito -- estos procesos se entorpecen por la intervención estatal innecesaria. El gobierno debe mantener únicamente la regulación necesaria para asegurar el bienestar común. Muchas regulaciones gubernamentales crean obstáculos a las empresas, forzando al pequeño y micro empresario hacia el sector informal.
Cualquier estrategia de reducción de la pobreza debe reconocer el papel de la gobernabilidad. Cuando hay desconfianza en las instituciones gubernamentales que deben ser justas y equitativas, las personas tienden a buscar soluciones fuera de la ley. El imperio de la ley y la seguridad jurídica son esenciales si Panamá pretende dar el salto al siguiente nivel de un verdadero desarrollo económico.
Hay que controlar la corrupción si se quiere reducir la pobreza Ligado a la seguridad jurídica está el concepto de la transparencia y la anticorrupción. Tal como lo mencioné en septiembre pasado, la corrupción corroe y obstaculiza la fluidez de la labor del gobierno y de la empresa. Por consiguiente, la corrupción es censurable desde el punto de vista moral; pero igualmente es censurable desde el punto de vista económico. La corrupción es la transferencia neta de la riqueza de sectores productivos hacia los sectores no productivos. Es un impuesto para los pobres, una carga para el ciudadano común y produce decisiones gubernamentales que son contrarias a la eficiencia económica. Hay que controlar la corrupción si se quiere reducir la pobreza.
Considero que Panamá se encuentra en un momento crucial, y que los próximos cinco años son decisivos. El gobierno de los Estados Unidos de América trabajará con el gobierno de Panamá para ayudar a disminuir la pobreza
Primero. El Acuerdo de Libre Comercio, que ya está en trámites de negociaciones, conducirá al incremento de la inversión estadounidense y otro tipo de inversión en Panamá, generando empleos y crecimiento económico. También facilitará la innovación y la competencia interna de Panamá, incluyendo las del sector agrícola, lo cual producirá mayores exportaciones y precios más económicos para los alimentos básicos y los artículos de consumo.
Segundo. Apoyaremos a esas organizaciones y a los particulares que buscan una reforma y la modernización que conduzca al incremento del escrutinio público del gobierno y la reducción de la corrupción. Financiaremos programas dirigidos a la reforma del gobierno y que conduzcan a una mayor transparencia. La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) brinda apoyo a los esfuerzos de la sociedad civil para fortalecer la lucha contra la corrupción.
Tercero. La USAID continuará con sus proyectos comunitarios para la reducción de la pobreza, especialmente para resolver problemas de agua y otras necesidades básicas. La USAID está apoyando a las comunidades en Darién, por ejemplo, a mejorar las escuelas, construir sistemas comunitarios de acueductos y escuelas, utilizando mano de obra local y liderazgo de los mismos pueblos.
Cuarto. Me siento muy contenta porque nuestra Embajada está desempeñando un pequeño papel en el mejoramiento de los sistemas de salud y educación de este país, a través de nuestros programas de intercambio Fulbright y Humphrey. De hecho, en el mes de agosto, un reconocido médico panameño estará participando como becario Humphrey en un programa de investigación en Estados Unidos sobre prevención de enfermedades. También, El Instituto Smithsonian de Investigación Tropical estudia las diferentes maneras de prevenir enfermedades que tendrán aplicación global.
Quinto. El Cuerpo de Paz, la organización estadounidense de desarrollo, continuará creciendo y ubicando voluntarios en las comunidades más pobres de Panamá. Actualmente, más de 140 voluntarios que prestan servicios se encuentran en todas las provincia laborando en proyectos de aguas, sanidad, desarrollo económico, conservación ambiental, producción agrícola y educación sanitaria. Casi el 40% de los Voluntarios del Cuerpo de Paz se encuentran trabajando en comunidades indígenas que sufren desproporcionadamente de pobreza, enfermedades, desnutrición y analfabetismo. Al desarrollar amistades duraderas y proveer asistencia técnica en el ámbito de las comunidades, el Cuerpo de Paz ayuda a las personas a escapar de la pobreza.
Sexto. Nuestra Oficina de Cooperación de Defensa ofrece varios proyectos humanitarios para ayudar a las comunidades panameñas. En el próximo año, brindará financiamiento para proyectos con el fin de construir centros comunitarios y salones de clases por todo el país. Médicos del ejército de los Estados Unidos visitan comunidades pobres suministrando la ayuda médica básica que tanto necesitan. En el 2005, el programa de Nuevos Horizontes construirá clínicas y escuelas en comunidades aisladas de la Península de Azuero.
Siete. Finalmente, organizaciones privadas voluntarias y filantrópicas de Estados Unidos continuarán trabajando en Panamá. La Coordinadora de Proyectos Sociales de la Embajada ayuda a las organizaciones panameñas a conseguir socios en Estados Unidos que desean brindar asistencia a Panamá. Su oficina ha sido clave en la organización de la cooperación con grupos como Hábitat para la Humanidad y Amigos de las Américas.
Estoy aquí por invitación de Casa Esperanza y quiero compartir con ustedes unas reflexiones basadas en el trabajo de ellos. Hace un par de meses, un grupo de estudiantes universitarios norteamericanos pasó una semana aquí en Panamá trabajando en Casa Esperanza. Este grupo era parte de una gran red de estudiantes de los Estados Unidos que participan en un programa que se llama "Alternative Spring Break" o "vacaciones primaverales opcionales". La idea era, que en vez de pasar una semana en Cancún o Disney World, ellos realizarían un trabajo social que brindara beneficios a otros.
El grupo de ocho jóvenes, trabajó toda la semana, de 8 a 5, en Casa Esperanza, no solamente en el centro de Bella Vista, sino que también fueron todos los días a los sitios en la ciudad de donde proceden los niños - Chorrillo, San Miguelito, Curundú, y también al vertedero. Todas las noches se sentaban a reflexionar sobre los acontecimientos del día. Uno de los estudiantes era mi hija Laurie. Les quiero relatar las impresiones del grupo.
Vieron niños descalzos caminando por calles en donde había vidrios rotos y lodo. Riachuelos de aguas negras que corrían al lado y debajo de las casas. Familias de 4 y 5 personas que comparten un colchón sucio y mojado. Niños tomando agua de latas usadas y sucias.
Los trabajadores sociales de Casa Esperanza, una gran inspiración. El amor y el afecto de la gente de Casa Esperanza para los niños y las familias.
El respeto por los clientes que mostraba el personal de Casa Esperanza. Los trataban como hermanos; jamás con desprecio. Y algunas impresiones mas:
Los niños tienen sueños, aspiran ser policías, abogados y hasta presidentes de la república; Aun cuando padecen de mala nutrición y llevan cicatrices que evidencian las dificultades de sus vidas, los niños quieren aprender y poseen determinación y espíritu.
Ellos anhelan los abrazos y las muestras de afecto. Otros aspectos - lo que más llamó la atención de mi hija de 20 años: En Curundú, la cantidad de afiches políticos y el número de niños que llevaban camisetas de los candidatos. Para ella, era como un simbolismo de desesperación y de promesas incumplidas.
La gran brecha que existe entre los que tienen mucho y los que no poseen nada. Imagínense la impresión de ir al vertedero, donde vieron niños jugando en la suciedad - y luego ir a la casa de un amigo mío panameño para cenar entre el lujo de su piscina.
Yo percibo que mi función aquí de embajadora es no solamente representar al gobierno de Estados Unidos, sino mucho más. Represento al pueblo de mi país ante el pueblo panameño. El servir de puente entre nuestros dos países es mi misión. Una parte importante de mi trabajo es la de transmitir una descripción de Panamá a mis conciudadanos y también ayudar a los panameños a entender los valores fundamentales de Estados Unidos. Tanto los panameños como los estadounidenses compartimos un interés común por nuestros ciudadanos. La generosidad y la bondad son características de ambas sociedades.
El pueblo estadounidense, a través del gobierno y los esfuerzos privados, está comprometido a hacer su contribución para ayudar al panameño de escasos recursos. Igualmente, solicito de ustedes una atención y acciones urgentes.
Muchas gracias.