México derrotó a Estados Unidos con gol de oro en tiempo extra (1-0),en el primer encuentro de semifinales de la Copa Confederaciones de la FIFA, en partido disputado ayer domingo en el estadio Azteca ante unos 60.000 aficionados.
El partido fue como se esperaba: cerrado, de intensa lucha en el medio campo y con escasas opciones de gol por parte de ambos conjuntos. Estados Unidos llegó al Azteca con un planteamiento netamente defensivo, con una línea de cinco atrás, cuatro en el medio y como única punta a Kirovski, quien tuvo pocas oportunidades de anotar.
México, por su parte, salió con un esquema ofensivo, con Ramón Ramírez y Torrado en el medio campo apoyados por Pardo. Adelante, Blanco, Abundis y Terrazas, que fue cambiado para la segunda mitad por Palencia. Estados Unidos se pasó la mayor parte del partido defendiendo, buscando un contragolpe o un error de la defensiva mexicana, que nunca llegó. Al minuto cuatro del alargue, en una serie de rebotes dentro del área estadounidense Cuauhtémoc Blanco logró empujar el balón a las redes, con lo que dio el pase al combinado azteca a la gran final del próximo miércoles contra el ganador del encuentro entre Brasil y Arabia Saudita, que se miden en el estadio Jalisco de Guadalajara.
A dos minutos del término del tiempo reglamentario Cuauhtémoc Blanco falló la última oportunidad de México para alzarse con la victoria al cruzar demasiado su disparo.
Pero a los cuatro minutos del alargue el mismo Blanco dio a México el pase a la gran final, al meter de manera apurada el gol de oro.
Entonces, la reconciliación del público mexicano con su selección se dejó escuchar con el ya clásico: "¡Si se pudo!" "¡Sí se pudo!" "¡Sí se pudo!".