Agarró el bate y se puso a "swinear" en su cuarto, mientras escuchaba el juego por radio, a través de la red internet. Quería dar uno de esos grandes batazos que pegó este año en Estados Unidos para enloquecer a los aficionados panameños. Sin embargo, no podía hacer nada por su equipo. Simplemente su corazón estaba con los muchachos.
Esas fueron las emotivas palabras dadas a El Panamá América por el grandes ligas Fernando Seguignol, quien era una de las esperanzas de Panamá en el Torneo Panamericano, por razones fuera de su alcance se quedó sin vestir la camiseta nacional.
"Escuché todos los juegos por radio. Me sentía parte del equipo. Mi corazón estaba con el equipo. Me siento orgulloso de ellos porque hicieron un gran trabajo", afirmó el pelotero que este año estuvo en grandes ligas con los Yanquis de Nueva York.
"Hay que darle crédito al trabajo que hizo Omar (Moreno) en Cuba, fue algo histórico; somos los segundo del mundo. Bueno... alguien tiene que perder y el que juega más (Puerto Rico) desarrolla más", sentenció el jugador haciendo alusión a que los boricuas juegan todo el año, algo que no se da en nuestro país.
Sobre las razones por la cual no recibió el permiso para jugar con la selección panameña, el bocatoreño destacó que fue algo que no estaba a su alcance, ya que fue una decisión de la organización de los Yanquis de Nueva York.
"Estaba un poco molesto por esto, pero no podía hacer nada. Estuve llamando hasta el último momento para conseguir el permiso", dijo Seguignol, quien agregó que la decisión de no dar autorización fue incluso para el equipo de Estados Unidos.
Sobre la temporada 2003 en Estados Unidos, comentó que está contento con el rendimiento que tuvo y que le da gracias a los Yanquis por la oportunidad que le dieron y que la clave de todo fue la buena preparación que tuvo.
"Luego de la experiencia de Japón entré en un programa de estabilización del cuerpo, para estar más ágil y fuerte. Desde los campos de entrenamiento sabía que iba a ser una buena temporada, nunca quise decirlo", comentó con una sonrisa."Fue algo grande y que no imaginaba: subir a las grandes ligas con el equipo con el cual firme".
De cara a la Triple A con el Columbus Clippers, destacó que sólo hacía su trabajo día a día. Tras cada jornada de éxito no miraba hacia atrás y que iba poco a poco. "Sólo salía a hacer algo por el equipo".
Seguignol dijo que se sintió un poco afligido por la lesión que lo alejó del terreno por espacio de mes y una semana, pero que siguió tomando las cosas con calma.
"Cuando regresé seguí fuerte y ayudé al equipo, además recibí mucho apoyo de mis compañeros". Al ser consultado sobre si sentía presión al final de la temporada porque estaba a punto de hacer historia con una triple corona de bateo, dijo que realmente no lo estaba y que no prestaba mucha atención a eso.
"Se hablaba de eso, pero no se mencionaba al señor (Jim Rice último triple coronado en Tirple A). Dos semanas antes de terminar la temporada se anunció que era el más valioso. Luego de un juego, mis compañeros me dieron la noticia en el Club House".
"La pregunta fue: y ahora qué. Bueno me dijeron, había que ganar la triple corona. Me ayudaron mucho; mis compañeros buscaban la manera de embasarse para que yo empujara carreras porque eso era lo que me hacía falta".
Fernando Seguignol dijo que se siente satisfecho porque pudo ayudar al equipo en los tramos finales y que faltó poco para llegar a los "playoffs". Sobre su futuro, expresó que por ahora sigue amarrado a los Yanquis y que no puede hablar de negociaciones después del 20 de diciembre Adelantó que simplemente él está listo para jugar donde sea que le den la oportunidad.
Mi corazón estaba con el equipo, afirma Seguignol
El pelotero bocatoreño sostuvo que no se sentía presionado por estar a poco de lograr la triple corona de bateo.