El canastero panameño Michael Hicks hizo un llamado ayer a la empresa privada, al gobierno y a la fanaticada deportiva a respaldar el baloncesto, sobre todo ahora que están muy próximos a lograr un cupo para estar por cuarta vez en la historia de este deporte en un campeonato mundial. "Así como se apoya al fútbol y al béisbol, el baloncesto panameño también merece el respaldo de la fanaticada", indicó el joven talento de Río Abajo, quien regresa al país luego de participar con éxito en el campamento de verano, invitado por la organización de los Knicks de Nueva York, en el baloncesto de la NBA.
Hicks, quien fue la bujía ofensiva en los Islanders de la Universidad de Texas A & M de Corpus Christi, donde tuvo 40 partidos con 20 puntos o más; 13 con 30 puntos y 3 con 40 puntos, dijo que su prioridad es llegar al baloncesto grande, el de la NBA, pero que no destacará una participación en algunos de los clubes europeos o sudamericanos interesados en él.
"Jugar en la NBA es un sueño, pero también es un sueño poder integrar un equipo panameño que esté en un campeonato mundial, aspecto que puede lograrlo si Panamá consigue uno de los cinco cupos disponibles en el torneo de las Américas o el premundial que se efectuará el próximo mes en Neuquen, Argentina. El jugador de 6´5 y 190 libras dijo que está listo para iniciar las prácticas con el seleccionado nacional el lunes en Clayton.