El quíntuple medallista de oro estadounidense Michael Johnson informó que devolverá la presea dorada obtenida en la posta 4x400 en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, porque la considera "sucia" tras que algunos de sus compañeros de aquella competencia fueran acusados de dopaje.
Johnson sostuvo: "Sé que esa medalla no fue ganada de un modo legal y que es sucia. La devolveré porque no la quiero. Me siento engañado, traicionado y defraudado".
Esta declaración llega luego de que Antonio Pettigrew testificara en el juicio contra el entrenador Trevor Graham y confesara haber dado hormonas de crecimiento humano y sustancias de dopaje a los estadounidenses desde 1997.