Michael Phelps, luego de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, donde ganó ocho medallas de oro, dejó muchas interrogantes a los expertos. Es por eso que conocedores de anatomía y nutrición han descifrado algunos secretos del atleta, que junto al plusmarquista jamaicano Usain Bolt, se ha convertido en una sensación del deporte.
Se descubrió que Phelps tiene un cuerpo privilegiado y cada una de sus partes colabora con sus movimientos. El Tiburón de Baltimore, como le dicen a Phelps, mide 196 cm y sus brazos abiertos alcanzan los 208 cm. Esto le ofrece unas palancas perfectas para impulsarse en el agua. Además, sus piernas nos permiten pronosticar una altura de 1.80 metros, pero en realidad su talla es superior y esto se debe a su enorme torso que le ayuda a superar lo que otros nadadores sufren debido a que las piernas desaceleran por el arrastre y la presión del agua.
No se puede olvidar que Phelps posee una doble articulación en sus tobillos que le permite movilizar los pies con gran agilidad como verdaderas aletas.
Pero no solo expertos en anatomía estudian a este fenómeno de la natación, también los nutricionistas tienen al nadador en la mira. Phelps tiene una dieta de 12 mil calorías diarias y solo un 4% de su cuerpo es grasa. Cabe resaltar que con solo 10 mil calorías por día se podría alimentar a cinco hombres adultos promedio.
Luego de varios estudios se pudo deducir que la dieta de Phelps, de 12 mil calorías, es lo que le permite que el nadador tenga la suficiente energía, para saltar de una prueba a otra, en lapsos cortos de tiempo.
Hay nutricionistas que se oponen a este tipo de dietas. Barbara Lewin, una nutricionista que ha aconsejado a atletas internacionales, no cree que sea así. "A nivel de salud, si siguiese comiendo así a largo plazo, probablemente tendría que visitar a un cardiólogo” , dijo Lewin a la cadena inglesa de televisión BBC.
La cantidad de calorías que ingiere Phelps -que mide 1,93 metros- parece poco sana, Lewin sugiere que esa dieta está basada en las razones adecuadas. "He trabajado con más de 1.000 atletas de alto y uno de los problemas más comunes es que no consumen suficientes carbohidratos", afirmó.