El piloto alemán de la escudería Ferrari, Michael Schumacher, sacó brillo a su cuarto título mundial, al adjudicarse el domingo el Gran premio de Bélgica e imponer un récord de 52 carreras ganadas en Fórmula Uno. La carrera estuvo plagada de accidentes e interrupciones, que obligaron a reducir las 43 vueltas previstas inicialmente a sólo 36. Esta fue la octava victoria de Schumacher en 14 carreras en la temporada y su quinta en el circuito de Spa Francorchamps, donde hizo su debut en Fórmula Uno hace una década y ganó su primer Gran premio en 1992..
El popular "Schumi" cronometró una hora, 15 minutos 935 segundos, a un promedio de velocidad de 221 kilómetros por hora. El británico David Coulthard fue segundo en un Mclaren, mientras que el italiano Giancarlo Fisichella, de la escudería Benetton, ocupó el tercer lugar del podio.
Mika Hakkinen, de Finlandia, terminó cuarto al volante de su McLaren, seguido del Ferrari del brasileño Rubens Barrichello y del Jordan del francés Jean Alesi. El brasileño Luciano Burti fue trasladado al hospital de la Universidad de Lieja para ser sometido a una radiografía computarizada, después de chocar bruscamente contra una barrera de contención.
El británico David Coulthard fue segundo en un Mclaren, mientras que el italiano Giancarlo Fisichella, de la escudería Benetton, ocupó el tercer lugar del podio. El finlandés Mika Hakkinen terminó cuarto al volante de su McLaren, seguido del Ferrari del brasileño Rubens Barrichello y del Jordan del francés Jean Alesi.
Al cumplirse la quinta vuelta, la carrera fue detenida por el choque de Burti contra la pared de neumáticos.
El Prost de Burti rozó con el Jaguar del británico Eddie Irvine a alta velocidad cuando ambos estaban en la curva de Blanchimont, una de las más rápidas y peligrosas del circuito.