Al adentrarse en el mundo del golf, no es de extrañar que el nombre de Tiger Woods y Jack Nicklaus sean los primeros en aparecer, pero hay un hombre, que aunque no acumule el palmarés de estos sobrenaturales, también tiene las cualidades necesarias para presumir que es un grande del green .
Se trata de Phil Mickelson, el izquierdo que hace unas semanas ganó el Abierto Británico y le demostró al planeta que todavía está para cosas grandes.

El originario de California comenzó su carrera en 1992 y desde entonces ha acumulado una serie de títulos que lo han convertido en uno de los golfistas más renombrados y respetados de Estados Unidos.
En el PGA Tour, el zurdo registra 42 triunfos, el más reciente fue el que obtuvo en febrero de este año en el Waste Management Phoenix Open.

En el Tour Europeo, en tanto, también ha dejado su huella. Antes de conquistar el British Open, Mickelson se impuso en el Abierto de Escocia. En este circuito suma nueve victorias.
Pero la destreza de Phil también ha quedado ratificada en los Grand Slam , pues cinco grandes engalanan su vitrina.

Mickelson ha disfrutado de las bondades de Augusta y se ha impuesto en tres ediciones, mientras que se ha adjudicado un PGA Championship y un Abierto Británico, el único torneo que le hace falta para completar un Grand Slam es el Abierto de Estados Unidos, ese que estuvo tan cerca de ganar este año, pero que por cuestiones de la vida se le escapó de las manos.
Actualmente, es el segundo mejor golfista del mundo, después de desbancar a Rory McIlroy de ese lugar.

Lejos del green , Phil es un hombre de familia. Siempre se le ve feliz y sonriente al lado de su esposa Amy y sus tres hijos.
No es de extrañar que festeje con ellos cada triunfo que consigue.

Sus dotes de buen padre los demostró este año, cuando jugó sin entrenamiento la primera ronda del Abierto de Estados Unidos, solo para acudir a la graduación de una de sus hijas.
Mickelson golpeó por primera vez una bola de golf cuando tenía 18 meses.

Es uno de los pocos jugadores izquierdos, pero curiosamente es derecho para el resto de las cosas, todo, excepto el golf.
Se graduó de la Universidad Estatal de Arizona en 1992, de Psicología. No obstante, siguiendo los pasos de su padre es un ávido piloto.

Phil ha saboreado el éxito en muchas ocasiones, sin embargo, para fortuna de los amantes de este deporte, aún le queda mucho por ofrecerle al golf.
Esta semana verá acción en el PGA Championship, en Oak Hill Country Club, Nueva York, una ciudad que adora a Mickelson.

