El cubano Mijaín López respiró hondo luego de ganarle en semifinales al turco Riza Kayaalp, que lo había derrotado en el campeonato mundial, y proclamó “no tengo papá” en la división de los 120 kilos de la lucha grecorromana de los Juegos Olímpicos.
Acto seguido lo confirmó en los hechos, doblegando al estón Heiki Nabby 2-0, 1-0 en la final para alzarse con su segunda medalla de oro seguida y la tercera de Cuba en los Juegos de Londres 2012.
“Esta medalla es para mi pueblo de Herradura. Esto es para ellos, para Cuba”, expresó López. “Sabía que podía lograr este oro y esto es para ustedes”, agregó.